Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet En cuanto a los Fósiles, me parecen algo muy hermoso, y sigo sosteniendo que habÃa que apañarse de esta manera. Todo el mundo, después de los Fósiles, habrÃa escrito una gran empanada lÃrica sobre el hombre. Pero el hombre ha cambiado, y para tomarlo completamente hay que seguir su historia, pues el señor de levita negra es tan natural como el salvaje tatuado. Asà pues, hay que presentar los dos estados, y cuanto hay intermedio entre ellos. Creo que este medio era el más fuerte, y sobre todo el más difÃcil. Se habrÃa podido saltar completamente por encima del hombre. Pero habrÃa sido una triquiñuela, una falsedad, un medio muy cómodo de producir efecto, y mediante una negación.
He leÃdo Las abejas, que me enviaste. Es fuerte, sobre todo de ideas, y las moscas de Montfaucon me parecen espléndidas. En cuanto a La expiación, ¡que lástima que quede atropellada! Todo el Waterloo es estúpido; pero La retirada de Rusia y Santa Elena (aparte numerosos lunares) me han gustado extraordinariamente. HabrÃa podido hacerse con esto algo tan hermoso como El fuego del cielo. No importa, ese tipo es un gran hombre, un hombre muy grande.