Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Me ruegas, en la notita de esta mañana, que conteste a tu carta del viernes pasado. Acabo de releerla; está ahí, abierta sobre mi mesa. ¿Cómo quieres que conteste? Debes conocerme tan bien como yo mismo, y me hablas de cosas que hemos tratado cien veces, y que por eso no van más adelantadas. Me reprochas, por raras, hasta las palabras de ternura que te envío en mis cartas (me parece, sin embargo, que no abuso mucho de sentimentalismos). Así que aún me privaré más de ellas, ya que «te oprimen la garganta». Volvamos, empecemos de nuevo. Voy a ser categórico, explícito… Primero, ¡sobre mi madre!