Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Vuelvo a De Lisie o más bien a Bouilhet. ¡Muy bien, su historia con la SÃlfide! Al menos es una manera de tomarse el sentimiento que no destroza el estómago. ¡Esa SÃlfide es una gran mujer! La estimo, la encuentro muy fuerte, llena de una elegancia discreta, muy a lo Pompadour, tacón rojo, Fort-l'Évéque, etc. Me asusta pensar en la cantidad de polvos ilegÃtimos que habrá echado. Si con cada nuevo amante le sale una punta en los cuernos al marido, ese buen hombre debe de ser no un ciervo diez-cuernos, sino un ciervo cien-cuernos. Mientras le crecen puntas, su mujer se ventila embutidos. ¡Farsa, calambur! ¡Hay que reÃrse un poquito!