Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet ¡Pero nosotros! Somos como un hombre que cayera en el osario de Montfaucon sin unas botas fuertes: lo devoran las ratas. Por eso hay que tener botas fuertes, de tacones altos, de clavos puntiagudos y suelas de hierro, para poder, con sólo caminar, aplastar. […]
¿Cuándo volveré a ver grandes estrellas? ¿Cuándo montaré elefantes, después de haber montado camellos?
La inacción muscular en que vivo me empuja a necesidades de acción furibunda. Siempre es asÃ. La privación radical de algo crea su exceso, y para la gente como nosotros no hay salvación más que en el exceso. No son los napolitanos quienes entienden el color, sino los holandeses y los venecianos; como siempre estaban en la niebla, se enamoraron del sol.
¿Tienes un Plutarco? Lee la vida de Aristómenes. Es lo que estoy leyendo ahora. Es muy hermoso. […]
[Croisset] Martes por la noche [4 de abril de 1854].