Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Pero charlemos de ti, y a propósito de medicina, no entiendo nada de tus males. ¿Qué tienes, en definitiva? ¿Quién te atiende? ¿Te cuidas? Si es uno de los dos seres que vi en tu casa, Valerand o Alibert, te compadezco. Estos señores me dan la impresión de auténticos cernícalos. Por muy atea que seas en medicina, te aseguro que puede hacer mucho daño. Te matan perfectamente, si no te curan. Siempre te había aconsejado que fueses a consultar a alguien para tus palpitaciones. Te empeñas en no hacer nada y en sufrir. Muy bonito desde el punto de vista de lo duro, pero menos bonito desde el punto de vista de lo razonable.