Cartas a Louise Colet
Cartas a Louise Colet Mi madre estaba ayer en mi cuarto mientras estaba yo arreglándome. Tenía a la niña en brazos. Me traen tu carta; la coge, mira la escritura y dice medio en broma, como dirigiéndose a la niña, y medio en serio: «¡Ya me gustaría saber lo que hay dentro!». Contesté con una risa bastante tonta, que quería resultar cómica, para quitarle de la mente cualquier hipótesis seria. No sé si sospecha algo; podría ser. La regularidad del cartero es algo prodigioso.
En tu envío de esta mañana hay una palabra cuyo sentido no he comprendido, creo. ¿Qué entiendes por traición, aplicada a mí? ¿Quieres decir: si yo quisiera a otra mujer? Pero ¿qué entiendes por «querer»? Ya sabes que no hay palabra más elástica. ¿No se dice igual, al emplearla, «quiero las botas con vueltas» y «quiero a mi hija»?.