La tentacion de San Antonio
La tentacion de San Antonio Entonces se levanta como sobresaltado).
¿He soñado?… era tan claro que lo dudo. ¡Me arde la lengua! ¡Tengo sed!
(Entra en su cabaña, y tantea al azar, por todas partes).
¡El suelo está húmedo!… ¿Acaso ha llovido? ¿Qué es esto? ¡Pedazos!, ¡mi cántaro roto!… ¿y el otro?
(Lo encuentra).
¡VacÃo!, ¡completamente vacÃo!
Para bajar hasta el rÃo, necesitarÃa tres horas por lo menos, y la noche es tan profunda que no verÃa para llegar hasta él. Mis entrañas se retuercen. ¿Dónde está el pan?
(Después de haber buscado durante mucho tiempo, encuentra una corteza más pequeña que un huevo).
¿Cómo? ¿Lo habrán cogido los chacales? ¡Ah, maldición!
(Y, de rabia, tira el pan al suelo).
(Apenas hecho el gesto aparece una mesa, cubierta de manjares.