La tentacion de San Antonio
La tentacion de San Antonio HILARIÓN.—Sin embargo, el ángel anunciador, en Mateo se aparece a José, mientras que, en Lucas, a MarÃa. La unción de Jesús por una mujer ocurre, según el primer Evangelio, al comienzo de su vida pública, y, según los otros tres, pocos dÃas antes de su muerte. El brebaje que le ofrecen en la cruz, es, en Mateo, de vinagre y hiel, en Marcos, de vino y mirra. Según Lucas y Mateo, los apóstoles no deben llevar dinero ni bolsa, ni siquiera sandalias y báculo; en Marcos, al contrario, Jesús sólo les permite llevar sandalias y báculo. ¡Yo me pierdo!
ANTONIO.—(Como embobado): En efecto…, en efecto…
HILARIÓN.—Al contacto de la hemorroisa, Jesús se volvió diciendo: «¿Quién me ha tocado?». ¿Acaso no sabÃa quién le tocaba? Eso contradice la omnisciencia de Jesús. Si la tumba estaba vigilada por guardianes, las mujeres podÃan contar con su ayuda para levantar la piedra de la tumba. Pero no habÃa guardianes o bien las santas mujeres no estaban allÃ. En Emaús, come con sus discÃpulos y les hace tocar sus llagas. Es un cuerpo humano, un objeto material, ponderable, y, sin embargo, que atraviesa las murallas. ¿Cómo es posible?
ANTONIO.—¡NecesitarÃa mucho tiempo para contestarte!