La tentacion de San Antonio
La tentacion de San Antonio HILARIÓN.—El secreto que quisieras poseer lo guardan unos sabios. Viven en un paÃs lejano, sentados bajo árboles gigantescos, vestidos de blanco y tranquilos como dioses. Un aire caliente les alimenta. A su alrededor los leopardos caminan por el césped. El murmullo de las fuentes y el relincho de los unicornios se mezclan con sus voces. Los escucharás: ¡y el rostro del Desconocido se descubrirá!
ANTONIO.—(Suspirando): ¡El camino es largo, y soy viejo!
HILARIÓN.—¡Oh! ¡Oh!, ¡los hombres sabios abundan! ¡Están incluso muy cerca de ti!; ¡aquÃ! ¡Entremos!