Madame Bovary
Madame Bovary Era la cuarta vez que Emma dormía en un lugar desconocido. La primera había sido el día de su entrada en el internado, la segunda la de su llegada a Tostes, la tercera en la Vaubyessard, la cuarta era ésta; y cada una había coincidido con el comienzo de una nueva etapa en su vida. No creía que las cosas pudiesen ser iguales en lugares diferentes, y, ya que la parte vivida había sido mala, sin duda lo que quedaba por pasar sería mejor.