Madame Bovary
Madame Bovary Durante su convalecencia Emma estuvo muy preocupada buscando un nombre para su hija. Primeramente, pasó revista a todos aquellos que tenÃan terminaciones italianas, tales como Clara, Luisa, Amanda, AtalÃa; le gustaba mucho Galsuinda, más aún Ysolda o Leocadia. Carlos querÃa llamarla como su madre; Emma se oponÃa. Recorrieron el calendario de una punta a otra y consultaron a los extraños.
—El señor León —decÃa el farmacéutico—, con quien hablaba yo el otro dÃa, se extraña de que no elijáis Magdalena que ahora está muy de moda.