Madame Bovary
Madame Bovary En lo alto de la cuesta de Argueil, su resolución estaba tomada.
—No hay más que buscar las ocasiones. Bueno, pasaré por allà alguna vez, les mandaré caza, aves; me haré sangrar si es preciso; nos haremos amigos, los invitaré a mi casa… ¡Ah!