El Gran Meaulnes

El Gran Meaulnes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Que lo traigan! ¡Que lo traigan!

Del otro lado del edificio, respondieron idénticos gritos. Quienes los lanzaban habrían pasado por el campo del tío Martín y subido a la pared baja que lo aislaba del patio del colegio.

Después, proferidos en cada lugar por ocho o diez personas que disimulaban la voz, estallaron los gritos de: «¡Que lo traigan! ¡Que lo traigan!», sucesivamente en el techo de la bodega, a la que habrían llegado escalando un montón de haces de leña adheridos a la pared, por fuera, sobre una pequeña tapia que unía el galpón al portón y cuyo borde redondo dejaba que uno lo montase tranquilamente a caballo, sobre la pared con verja de la carretera de La Gare, a la que se podía subir con facilidad. Por último, por detrás, llegó al jardín otro grupo que armó el mismo escándalo, gritando:

—¡Al abordaje!

El eco de sus gritos resonaba en las aulas vacías, cuyas ventanas habían abierto.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker