El Gran Meaulnes

El Gran Meaulnes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Qué astuto es! —dijo entre dientes, con las manos en los bolsillos—. ¡Llegar aquí esta misma mañana era la única forma de no infundir sospechas, y el señor Seurel ha caído en la trampa!

Se mantuvo un largo rato con la cabeza rapada al viento, insultando a aquel payaso, por cuya culpa iban a aporrearlo los mismos a quienes él antes capitaneaba. Y yo, pacífico como era, no podía menos de estar de acuerdo con él.

En todos los rincones, por todos lados, en ausencia del maestro proseguía la pelea: los más chicos habían terminado montándose unos encima de otros; corrían, daban la vuelta, inclusive antes de recibir el choque del rival. Muy pronto quedó en pie únicamente un grupo embravecido y hormigueante del que sobresalía, a ratos, la venda blanca del nuevo caudillo.

Entonces, el gran Meaulnes no pudo contenerse más, agachó la cabeza, puso las manos sobre su cintura y me gritó:

—¡Vamos allá, François!

A pesar de que la rápida e inesperada decisión me sorprendió, salté sin dudas sobre sus hombros, y en un instante nos hallamos en el centro del combate, mientras la mayoría de los combatientes, asustados, huían, gritando:

—¡Que viene Meaulnes! ¡Que viene el gran Meaulnes!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker