El Gran Meaulnes
El Gran Meaulnes Millie, engañada por el hermoso sol de la semana anterior, preparó la colada, pero no pudo tender la ropa en los cercos del jardín, ni siquiera en unas cuerdas del granero, por causa del aire tan frío y húmedo. Hablando con el señor Seurel tuvo la idea de tenderla en las aulas, ya que era jueves, calentando la estufa al rojo vivo. Para ahorrarnos los fuegos de la cocina y del comedor, se cocerían las comidas en la estufa y nosotros nos quedaríamos el día entero en la sala grande de la escuela.