El Gran Meaulnes
El Gran Meaulnes —¿Y qué hicieron ustedes con la desdichada muchacha?
—Primero, le dimos a beber una copita… Después, le dimos de comer. Y cuando estuvimos de regreso en casa, se durmió junto al fuego. Se quedó con nosotros durante buena parte del invierno… Todo el dÃa, mientras habÃa luz, cortaba y cosÃa vestidos, reformaba sombreros y limpiaba la casa como sà en ello le fuera la vida. Desde que estuvo aquÃ, las golondrinas hacen sus nidos afuera…