El Gran Meaulnes

El Gran Meaulnes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Vamos, hombre, eso ni se pregunta —le contesté.

Parecía como si lo sostuvieran, empujándolo por detrás,

Abajo, Agustín advirtió a la señora Meaulnes que yo almorzaría y cenaría con ellos, que me quedaría a dormir y que, al día siguiente, él alquilaría una bicicleta para acompañarme a Vieux-Nançay.

—Ah, muy bien —aprobó ella, moviendo la cabeza, como si todas aquellas noticias no hicieran más que confirmar sus previsiones.

Me senté en el comedor, bajo los calendarios ilustrados, los puñales ornamentados y las cantimploras sudanesas que un hermano del señor Meaulnes —que en otros tiempos fuera infante de marina— trajera de sus largos viajes.

Agustín me dejó allí un instante solo, antes de comer, y oí que en el cuarto de al lado, donde su madre le había preparado el equipaje, le decía bajando un poco la voz que no deshiciera la valija, pues acaso se tratara de una simple postergación…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker