El Gran Meaulnes
El Gran Meaulnes DE nuevo pasé bajo su ventana. El cristal sigue polvoriento, blanqueado por detrás con una doble cortina. Aunque que Ivonne de Galais se asomara por ella, nada podrÃa decirle, ya que se casó… _ ¿Qué hacer ahora? ¿Cómo vivir?…
Sábado 13 de febrero. En el muelle encontré a esa muchacha que me informó en junio, y que, igual que yo, esperaba frente a la casa cerrada. Le hablé, y mientras caminaba, observaba de reojo los leves defectos de su rostro: una arruguilla en la comisura de los labios, las mejillas un tanto demacradas, polvos acumulados en las alas de la nariz. De pronto se volvió y mirándome bien de frente —tal vez porque es más bella de frente que de perfil— me dijo con una vocecita seca:
—Me hace usted mucha gracia. Me recuerda a un joven que en otra época me cortejaba, en Bourges. Hasta fue mi novio…