La boda de la asistenta
La boda de la asistenta La paranoia estalla. Comienza a ver cosas. O cree verlas. Una figura al otro lado de la calle, siempre en el mismo lugar. Un coche negro que la sigue a todas partes. Sombras que se mueven bajo su puerta. Y siempre, la certeza de que algo está a punto de suceder.
Una noche, mientras camina de regreso a casa, alguien la empuja desde atrás. Cae al suelo. Se golpea la cabeza. Cuando abre los ojos, Enzo está allÃ. Demasiado rápido. Demasiado oportuno.
—Tranquila, ya estás bien —dice, pero su voz suena hueca, como un eco desde una caverna.
Millie se da cuenta de que nadie va a salvarla. Nadie cree su historia. Está sola. Y eso es exactamente lo que ellos querÃan.
Pero aún tiene una opción.
Luchar.
Millie comienza a trazar su contraataque. Ya no espera ayuda. Si va a sobrevivir, si va a proteger a su hija, tiene que desenmascarar a Enzo y a Giuseppi con pruebas. No basta con sospechas. Necesita hechos. Verdades.
Recurre a su vieja amiga Miranda. Le cuenta todo, desde las notas hasta el empujón en la calle. Miranda no duda. Le cree. Y le ofrece ayuda: un rastreador GPS, un grabador oculto, y algo más importante aún… alguien que puede hackear el teléfono de Enzo.