Los actos obsesivos y las prácticas religiosas
Los actos obsesivos y las prácticas religiosas A primera vista, los actos religiosos no parecen entrañar aquel carácter transaccional que los actos obsesivos integran como sÃntomas neuróticos, y, sin embargo, también acabamos por descubrir en ellos tal carácter cuando recordamos con cuánta frecuencia son realizados, precisamente en nombre de la religión y en favor de la misma, todos aquellos actos que la misma prohÃbe como manifestaciones de los instintos por ella reprimidos.
Después de señalar estas coincidencias y analogÃas podrÃamos arriesgarnos a considerar la neurosis obsesiva como la pareja patológica de la religiosidad; la neurosis, como una religiosidad individual, y la religión, como una neurosis obsesiva universal. La coincidencia más importante serÃa la renuncia básica a la actividad de instintos constitucionalmente dados, y la diferencia decisiva consistirÃa en la naturaleza de tales instintos, exclusivamente sexuales en la neurosis y de origen egoÃsta en la religión.