Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Esta carta fue interrumpida por la urgencia del trabajo y por dos dÃas periódicos, durante los cuales me sentà bastante mal, aunque eso ya sólo me ocurre raramente. En relación con la ingestión de los excrementos[346]… y los animales, aún querÃa preguntarle cuándo aparece el asco en el niño y si es que existe siquiera algún perÃodo de la primera infancia en el que no se sienta asco alguno. ¿Por qué no voy simplemente al cuarto de mis hijos… y realizo algunas experiencias? Porque con doce horas de trabajo diario no me queda tiempo para hacerlo y, además, porque las mujeres de la casa no apoyan mis investigaciones. La respuesta a esta cuestión serÃa teóricamente interesante. A propósito: la teorÃa ha quedado ahora desplazada a la lejanÃa; dilato en lo posible todos los intentos de llegar a una comprensión. Hasta las relaciones cronológicas se me han tornado inciertas[347].
El sonambulismo, tal como lo presumimos en Dresden[348], ha sido correctamente interpretado por nosotros. Mi último resultado es la explicación del espasmo tónico histérico: es la imitación de la muerte con rigidez cadavérica; es decir, la identificación con un muerto. Si la paciente tuvo oportunidad de ver un cadáver, yace con los ojos vidriosos y la boca abierta; de lo contrario, queda simplemente acostada, tranquila y apacible.
El escalofrÃo histérico = ser sacado de una cama caliente…