Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Viena, 9-6-98.
… La continuación de los sueños apenas se arrastra[469]. (Ida te explicará esta palabra). Es cierto que ya he llegado a página 14[470], pero serÃa imposible publicarlo como está y ni creo que me atreva a mostrárselo a nadie. No es más que un crudÃsimo borrador. Es que me resulta espantosamente difÃcil esbozar la nueva psicologÃa, en la medida en que al sueño se refiere, que de por sà será sólo una presentación fragmentaria; además, todas las partes oscuras que hasta ahora habÃa dejado de lado, por simple pereza, exigen ser aclaradas sin más dilaciones. Necesito una inmensa paciencia, un excelente humor y algunas buenas ideas. AsÃ, por ejemplo, me encuentro atascado ante la relación entre los dos sistemas cogitativos; tendré que decidirme a abordar seriamente la cuestión. Presiento que por un buen rato ya no se podrá hablar conmigo: la tensión de la incertidumbre me coloca en un estado tan miserable de incomodidad que casi lo siento fÃsicamente…
