Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis Todavía estoy solo, pero a fines de semana o del mes regresa «toda la casa», que ya estoy extrañando mucho. Una carta de Gattl, que procura mantenerse en contacto conmigo, me urge a viajar a Berlín para ver a un paciente que él habrá de tratar. He aquí uno de esos asuntos ambiguos que podría aprovechar como excusa para volver a verte y, de paso, conocer a tu nueva hija. Pero me crearía un conflicto con mi conciencia profesional y además sé que no debo provocar a los dioses ni a los hombres con nuevos viajes, sino que habré de aguardar pacientemente aquí, hasta que los corderitos vengan a mí.
Espero tener pronto noticias tuyas acerca de cómo se conduce tu hija[483] y, lo que me interesa particularmente, cómo se porta Roberto con su hermana. Ya me enteré de que la madre está perfectamente…