Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis … Precisamente estoy corrigiendo las primeras páginas de la Vida cotidiana, que ha llegado a sumar unas sesenta. Me desagrada tremendamente y espero que a los demás les desagrade mucho más. Es un trabajo que carece de toda forma acabada y que está lleno de toda clase de cosas vedadas. TodavÃa no me he resuelto a despachar el segundo trabajo [Sueños e histeria]. Una nueva paciente, novia fracasada, ha llenado el vacÃo que dejó la partida de R. y, naturalmente, se resuelve de la manera más satisfactoria. También en otros respectos las cosas han dejado de estar tan muertas como hace algunas semanas…
Es evidente que en mi trabajo sólo cabe esperar un progreso repitiendo cuatro mil veces las mismas impresiones, y ya estoy resignado a someterme siempre de nuevo a esa rutina. Hasta ahora todo se confirma, pero todavÃa no alcanzo a abarcar en toda su extensión los tesoros que tengo ante mà ni a dominarlos intelectualmente.
Tus «relaciones[570]» hallarán en mà un atento lector. Estoy seguro de que no habrás dejado de incluir algo nuevo…