Moisés y la religión monoteísta
Moisés y la religión monoteísta Ya no hay disuasiones exteriores, o al menos ante las que haya que arredrarse. En las pocas semanas que llevo aquí he recibido un sinnúmero de saludos de amigos que se alegraban de mi presencia, de desconocidos e incluso de indiferentes que solo querían expresar su satisfacción por que aquí haya encontrado libertad y seguridad. Y además han llegado, con una frecuencia sorprendente para el forastero, misivas de otra índole que se preocupaban por la salvación de mi alma, que querían mostrarme los caminos de Cristo e ilustrarme sobre el futuro de Israel.
Las buenas gentes que así escriben no pueden haber sabido mucho de mí; pero espero que cuando una traducción haga conocer a mis nuevos compatriotas este trabajo sobre Moisés también perderé entre un buen número bastantes de las simpatías que ahora me muestran.