Moisés y la religión monoteÃsta
Moisés y la religión monoteÃsta Las relaciones cronológicas de estos dos acontecimientos entre sà y con el éxodo de Egipto son muy inseguras. El punto de apoyo histórico más próximo lo ofrece una estela del faraón Merneptah (hasta 1215), que al narrar las campañas militares de Siria y Palestina menciona a «Israel» entre los vencidos. Si la fecha de esta estela se toma como un terminus ad quem, para todo lo ocurrido desde el éxodo queda alrededor de un siglo (desde después de 1350 hasta antes de 1215). Pero también es posible que el nombre Israel no se refiera todavÃa a las tribus cuyos destinos perseguimos, y que en realidad dispongamos de un lapso más prolongado. El asentamiento del posterior pueblo judÃo en Canaán no fue por cierto una conquista de rápido curso, sino un proceso que se consumó en oleadas y se extendió durante largo tiempo. Si prescindimos de la limitación impuesta por la estela de Merneptah, podemos tanto más fácilmente considerar una generación (30 años) como el periodo de Moisés, luego dejar pasar por lo menos dos generaciones, pero probablemente más, hasta la unificación en QadeÅ¡; el intervalo entre QadeÅ¡ y la irrupción en Canaán no pudo ser sino breve; la tradición judÃa tenÃa, como se mostró en el ensayo precedente, buenas razones para abreviar el intervalo entre el éxodo y la fundación religiosa en QadeÅ¡; en el interés de nuestra exposición está lo contrario.