Moisés y la religión monoteísta
Moisés y la religión monoteísta Ahora bien, lo notable es que no fue así, que los efectos más fuertes de esa vivencia del pueblo solo salieron a la luz más tarde, entraron paulatinamente en la realidad en el curso de muchos siglos. No es probable que Yahvé se diferenciara mucho en carácter de los dioses de los pueblos y tribus circundantes; ciertamente luchaba con ellos, lo mismo que los pueblos mismos combatían entre sí, pero puede suponerse que en aquel tiempo a un adorador de Yahvé no se le pasaría por la cabeza negar la existencia de los dioses de Canaán, Moab, Amalec, etc., ni tampoco la existencia de los pueblos que creían en ellos.