Moisés y la religión monoteísta
Moisés y la religión monoteísta La inmediata y más segura respuesta dice que consiste en determinadas disposiciones, como las que son propias de todos los seres vivos. Por consiguiente, en la capacidad y propensión a tomar determinadas direcciones evolutivas y a reaccionar de un modo particular a ciertas excitaciones, impresiones y estímulos. Como la experiencia muestra que en los individuos de la especie humana se producen diferencias a este respecto, la herencia arcaica incluye estas diferencias, representan lo que se reconoce como el factor constitucional del individuo. Ahora bien, como al menos en su edad temprana todos los humanos vivencian más o menos lo mismo, también reaccionan a estas de manera similar, y pudiera surgir la duda de si estas reacciones, junto con sus diferencias individuales, no deberían atribuirse a la herencia arcaica. La duda debe desecharse; el hecho de esta similitud no enriquece nuestro conocimiento de la herencia arcaica.