Autobiografía
Autobiografía Yo no hice ningún otro discurso y no porque pensara que hubiera habido demasiados. Sólo ciertas palabras sueltas de un poeta victoriano ya muerto, Sir William Watson, flotaban en mi mente, y si hubiera dicho algo, aquellas habrían sido las palabras, pues lo que el poeta dijo a su amigo es todo lo que yo habría añadido, de forma puramente personal, a todo lo que se había dicho aquella noche sobre Hillaire Belloc; y no me habría avergonzado de que las palabras hubieran sonado como una pedantería:
No transcurrieron mis días sin honor,
ni han de terminar sin vanagloria;
porque de Shakespeare fui paisano
y acaso no fuiste tú mi amigo.