La sabiduría del padre Brown
La sabiduría del padre Brown El pasaje cubierto daba, por uno de sus extremos, a una de las empinadas calles del Adelphi, y el otro a una terraza desde la que se podía contemplar el río coloreado por el crepúsculo. Una de las partes del pasaje consistía en una pared desnuda, pues el edificio que soportaba era un café teatro de poco éxito, ahora cerrado. La otra parte tenía dos puertas, una a cada extremo. Ninguna era lo que comúnmente se llama una entrada de artistas, más bien se trataba de una especie de entradas privadas para un tipo de actores muy especial, en este caso el actor y la actriz principales en la obra de Shakespeare de ese día. Gente de tanta fama desea con frecuencia poseer esas salidas y entradas privadas, ya sea para encontrarse con amigos o para evitarlos.
