La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Pero no lo era -dijo Usher con severidad-. Pronto averiguamos quién era, pero yo ya lo habÃa adivinado con el primer rayo de luz lunar que cayó sobre él.
–Usted pensó que era el convicto fugitivo -observó simplemente el sacerdote-, porque usted habÃa leÃdo en el recorte del periódico que un prisionero se habÃa escapado.