La sabiduría del padre Brown
La sabiduría del padre Brown El padre Brown, aun cuando estaba envuelto en un misterio, era inteligente a la hora de analizar sus propios estados confusos. Y se encontró pensando que la extrañeza de aquel edificio consistía en una forma peculiar lograda en un material incongruente, como si alguien viera una chistera de hojalata o una levita de tela de tartán. Estaba seguro de haber visto en algún lugar maderos de diferentes tonos dispuestos de ese mismo modo, pero nunca con esas proporciones arquitectónicas. Un instante después, un resplandor a través de los oscuros árboles le dijo todo lo que quería saber y se rió. A través de un hueco en el follaje apareció por un momento una de esas viejas casas de madera con tablas negras que aún se pueden encontrar en algunos lugares de Inglaterra, pero que la mayoría de nosotros hemos visto imitadas en algún espectáculo llamado «El viejo Londres» o «La Inglaterra de Shakespeare». El sacerdote pudo verla el tiempo suficiente como para comprobar que la casa de campo, aunque de estilo anticuado, era confortable y parecía estar bien conservada, con macizos de flores en su parte frontal. No tenía nada del aspecto caótico y extravagante que presentaba la torre.
–¿Qué demonios es eso? – dijo Flambeau, que aún permanecía contemplando la torre.