La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Se que ha sido un crimen extraño -asintió en voz baja el padre Brown-, para usted quizá aún más extraño. Los pequeños pecados son a veces más duros de confesar que los grandes, pero por eso resulta tan importante confesarlos. Su crimen lo comete toda anfitriona de moda seis veces a la semana, y ahora usted lo considera una atrocidad sin nombre.
–A uno le hace parecer -dijo lentamente el filósofo- un completo idiota.
–Lo sé -asintió el otro-, pero a veces hay que elegir entre parecer o ser un completo idiota.