La sabidurÃa del padre Brown
La sabidurÃa del padre Brown –Esto -respondió Ezza con gravedad- no es un disfraz de inglés, sino la ropa del italiano del futuro.
–En ese caso -remarcó Muscari-, confieso que prefiero al italiano del pasado.
–Ése es tu viejo error, Muscari -dijo el hombre de los bombachos, sacudiendo su cabeza-, y también el error de Italia. En el siglo XVI, nosotros, los toscanos, dictábamos la moda; tenÃamos el mejor acero, las mejores técnicas de esculpir, la quÃmica más avanzada. ¿Por qué no deberÃamos tener ahora las mejores factorÃas, los motores más nuevos, las mejores finanzas y las ropas más modernas?.
–Porque no merece la pena tener todo eso -respondió Muscari-. No puedes hacer de los italianos gente realmente progresista: son demasiado inteligentes. Hombres acostumbrados a descubrir el camino más corto para vivir bien, jamás irán por esos nuevos caminos tan elaborados.
–Bueno, para mi Marconi o D'Annunzio son las estrellas de Italia -dijo el otro-. Ése es el motivo por el que me he vuelto futurista, y un intermediario.