Bodas de Sangre
Bodas de Sangre Un pedazo de pan, muchachas.
Niña:
¡Vete!
(Las muchachas se agrupan.)
Mendiga:
¿Por qué?
Niña:
Porque tú gimes: vete.
Muchacha 1:
¡Niña!
Mendiga:
¡Pude pedir tus ojos! Una nube
de pájaros me sigue: ¿quieres uno?
Niña:
¡Yo me quiero marchar!
Muchacha 2: (A la mendiga)
¡No le hagas caso!
Muchacha 1:
¿Vienes por el camino del arroyo?
Mendiga:
Por allí vine.
Muchacha 1: (Tímida)
¿Puedo preguntarte?
Mendiga:
Yo los vi; pronto llegan: dos torrentes
quietos al fin entre las piedras grandes,