Bodas de Sangre
Bodas de Sangre Madre: ¿Lo crees?
Vecina: Las cosas pasan. Hace dos dÃas trajeron al hijo de mi vecina con los dos brazos cortados por la máquina. (Se sienta.)
Madre: ¿A Rafael?
Vecina: SÃ. Y allà lo tienes. Muchas veces pienso que tu hijo y el mÃo están mejor donde están, dormidos, descansando, que no expuestos a quedarse inútiles.
Madre: Calla. Todo eso son invenciones, pero no consuelos.
Vecina: ¡Ay!
Madre: ¡Ay! Pausa)
Vecina: (Triste)¿Y tu hijo?
Madre: Salió.
Vecina: ¡Al fin compró la viña!
Madre: Tuvo suerte.