La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa NIÑO:
¿Quién soy yo?
ZAPATERA:
Mi niño, pastorcillo de Belén.
NIÑO:
Ya estoy aquÃ. (Se besan.)
ZAPATERA:
¿Vienes por la meriendita?
NIÑO:
Si tú me la quieres dar…
ZAPATERA:
Hoy tengo una onza de chocolate.
NIÑO:
¿S� A mà me gusta mucho estar en tu casa.
ZAPATERA:
(Dándole la onza.) Porque eres interesadillo…
NIÑO:
¿Interesadillo? ¿Ves este cardenal que tengo en la rodilla?
ZAPATERA:
¿A ver? (Se sienta en una silla baja y toma al Niño en brazos.)
NIÑO:
Pues me lo ha hecho el Lunillo porque estaba cantando… las coplas que te han sacado y yo le pegué en la cara, y entonces él me tiró una piedra que, ¡plaff!, mira.