La zapatera prodigiosa
La zapatera prodigiosa ZAPATERA:
¿Te duele mucho?
NIÑO:
Ahora no, pero he llorado.
ZAPATERA:
No hagas caso ninguno de lo que dicen.
NIÑO:
Es que eran cosas muy indecentes. Cosas indecentes que yo sé decir, ¿sabes? pero que no quiero decir.
ZAPATERA:
(Riéndose.) Porque si las dices cojo un pimiento picante y lo pongo la lengua como un ascua. (RÃen.)
NIÑO:
Pero, ¿por qué te echarán a ti la culpa de que tu marido se haya marchado?
ZAPATERA:
Ellos, ellos son los que la tienen y los que me hacen desgraciada.
NIÑO:
(Triste.) No digas, Zapaterita.
ZAPATERA:
Yo me miraba en sus ojos. Cuando le veÃa venir montado en su jaca blanca…
NIÑO:
(Interrumpiéndole.) ¡Ja, ja, ja! Me estás engañando. El señor Zapatero no tenÃa jaca.
ZAPATERA: