Cranford

Cranford

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Y pensar que esta mañana he encargado una gorra para estar preparada! —se lamentó finalmente, revelando el secreto que la mortificaba por la negativa de la señora Jamieson—. Ya verá la señora Jamieson si le resulta tan fácil que haga de cuarta jugadora en las partidas de naipes cuando no tenga ningún ilustre familiar escocés al lado.

El primer domingo que lady Glenmire estaba en Cranford, a la salida de la iglesia nos reunimos a charlar con diligencia y volvimos la espalda a la señora Jamieson y su invitada. Si no podíamos ir a visitarla, no nos dignaríamos a dirigirle la mirada, aunque estábamos muertas de curiosidad por ver qué aspecto tenía. Nos quedaba el consuelo de preguntárselo a Martha por la tarde; esta, al no pertenecer a un entorno social cuyas miradas pudieran suponer un cumplido implícito para lady Glenmire, había hecho un buen uso de sus ojos.

—¿Se refiere usted a la pequeña dama que acompañaba a la señora Jamieson? Pensaba que preferiría saber cómo iba vestida la señora Smith, ya que está recién casada.

La señora Smith era la mujer del carnicero.

—Válgame Dios —exclamó la señorita Pole—. ¿Qué puede importarnos la señora Smith?

Sin embargo se mantuvo en silencio al ver que Martha reanudaba la explicación.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker