Cranford
Cranford En el mismo correo recibí carta de la señorita Pole y la señorita Matty. Una noticia como la visita de lord Mauleverer no podían desperdiciarla las cultivadoras del género epistolar de Cranford y le sacaron el máximo partido. La señorita Matty se disculpó humildemente por escribirme al mismo tiempo que su hermana, que era mucho más capaz de relatar el honor dispensado a Cranford; su descripción, sin embargo, a pesar de algún pequeño problema con la ortografía, fue la que mejor me transmitió la conmoción causada por la visita de su señoría; a excepción del personal del Angel, de los Brown, de la señora Jamieson y de un mozuelo al que su señoría dirigió un juramento por haberle lanzado un aro sucio contra sus aristocráticas piernas, no pude saber de nadie a quien su señoría hubiera dirigido la palabra.