Cranford
Cranford Consolé a Martha asegurándole que permanecería en la casa hasta que pudiera levantarse otra vez, aunque hubiera deseado saber el motivo de su repentina llamada para traer la ropa necesaria. Al ver a Martha tan desconsolada y frágil, no obstante, tan distinta a como era siempre, hablé lo menos posible de mí y dediqué el máximo empeño en consolarla de todos los infortunios habidos y por haber que acudían en tropel a su imaginación.