Cranford
Cranford Quién sabe cómo, pero lo hizo. Y logró que se enfrascaran en una misma conversación. El comandante y la señora Gordon colaboraron en la buena obra con su perfecta ignorancia de cualquier posible frialdad existente entre los habitantes de Cranford.
Desde aquel día reinó en la sociedad de Cranford la antigua cordialidad, lo cual agradezco por el amor que siente mi querida señorita Matty por la paz y la bondad. Todos apreciamos a la señorita Matty, y creo que de algún modo todos somos mejores cuando ella está cerca.