Cranford
Cranford —¿Tienes bastantes cajones, querida? —me preguntó—. No sé exactamente cómo los arreglaba mi hermana. TenÃa unos métodos excelentes. Estoy segura de que en una semana habrÃa enseñado a una criada a encender una lumbre mejor que esta, y en cambio, Fanny lleva ya cuatro meses conmigo.