Cuentos goticos

Cuentos goticos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Vamos, Nest! ¡Ve a buscarle una muda, rápido! —y mientras ella obedecía dócilmente, demasiado abatida para seguir esforzándose en entender, Ellis le dijo a Owen, en voz baja—: ¿Quieres decir que el señor ha muerto? Habla bajo para que ella no te oiga. Bien, bien, no hace falta que digas cómo murió. Fue de repente, ya veo. Todos tenemos que morir. Y habrá que enterrarlo. Es buena cosa que se acerque la noche. Y no me extrañaría que ahora te apeteciese viajar un poquito; a Nest le sentaría muy bien; y luego… más de uno abandona el hogar y no vuelve; y (espero que no yazca en su casa), y hay un revuelo durante una temporada y una búsqueda y conmoción y desconcierto, y, pasado un tiempo, aparece de pronto el heredero tan tranquilo. Y eso será lo que harás, y llevarás a Nest a Bodowen por fin. No, hija, esas medias no, tráeme otras; busca las azules de lana que compré en la feria de Llanrwst. Basta con que no pierdas el valor. Lo hecho, hecho está. Es algo que tenías que hacer desde los tiempos de los Tudor, según dicen. Y se lo merecía. Mira esa cuna. Así que dinos dónde está, y me armaré de valor y veré qué se puede hacer con él.

Pero Owen seguía pálido y empapado, sin prestar atención a lo que le decía Ellis, mirando el fuego de turba como si buscase en él visiones del pasado. Tampoco se movió cuando Nest le llevó ropa seca.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker