Cuentos goticos
Cuentos goticos Pero le ahorraron esa prueba. John le aconsejó que contestara a las preguntas y dijera sólo lo necesario para no enmarañar su historia, y, como conocÃan su forma de ser, al menos el juez Royds y su ayudante, llevaron el interrogatorio de la forma menos formidable posible.
Cuando acabó todo y John la acompañaba de vuelta a casa, expresó su alegrÃa al ver que habÃa pruebas suficientes para condenar a los hombres sin necesidad de citar a Hester y Nathan para que los identificaran. Bessy estaba tan cansada que apenas entendió hasta qué punto era mejor; mucho más de lo que incluso su compañero sabÃa.