Cuentos goticos
Cuentos goticos —Es bien extraño —prosiguió él, bajando la voz— que casi todas las mujeres alaben a los ausentes, o difuntos, como si fuesen ángeles buenos, mientras que para los presentes, o vivos… —se encogió de hombros e hizo una pausa expresiva—. ¡Será posible! Madame siempre está alabando a su difunto marido hasta desconcertarnos a todos los invitados porque, ya sabe, el carácter del difunto monsieur de Retz era bastante notorio, todo el mundo le conocÃa.
Todo el mundo de Turena, pensé yo, aunque emità un sonido de conformidad.