Cuentos goticos

Cuentos goticos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y al final Fritz cedió y creyó que era su hermana Anna, aunque hubiese resucitado de entre los muertos. Y recordarás que fue a buscar a su mujer y le dijo que yo no había muerto sino que había regresado al hogar, a pesar de lo que había cambiado. Y ella apenas podía creerle y me escudriñó con una mirada fría y desconfiada hasta que al final dije (pues conocía de antiguo a Babette Müller) que era rica y que no necesitaba buscar amigos por lo que pudieran darme. Y entonces ella preguntó (no a mí sino a su marido) por qué había guardado silencio durante tanto tiempo, dejando que todos (padre, hermanos, todos los que me amaban en mi querido hogar) me creyeran muerta. Y entonces tu tío (¿lo recuerdas?) dijo que no quería saber más de lo que yo quisiese contar, que yo era su Anna, hallada de nuevo, que sería una bendición para él en la vejez lo mismo que lo había sido en la infancia. Le agradecí profundamente su confianza, pues, aunque entonces fuese menos necesario contarlo todo de lo que me parece ahora, no podía hablar de mi vida pasada. Pero ella, que era todavía mi cuñada, no me ofreció su hospitalidad, a falta de la cual no fuimos a vivir a Heidelberg para estar cerca de mi hermano Fritz, como pensaba hacer, y me conformé con su promesa de que sería un padre para mi Úrsula cuando yo muriese y dejase este mundo agotador.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker