Cuentos goticos

Cuentos goticos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Creo que era cierto lo que dijo monsieur de la Tourelle (a las pocas semanas) de que para ser una gran dama, la señora de un castillo, daba demasiadas confianzas a mi camarera normanda. Pero tú sabes que no éramos por nuestro origen de rango muy diferente: Amante era hija de un campesino normando, y yo de un molinero alemán. Y además, ¡mi vida era tan solitaria! Casi parecía que no pudiese complacer a mi marido. Él había buscado a alguien que pudiese ser mi compañera ocasional, y ahora le molestaba mi llaneza con ella, se enfadaba porque a veces me reía de sus tonadas originales y de sus divertidos proverbios, mientras que con él me sentía demasiado asustada para sonreír.

De vez en cuando, nos visitaban familias que vivían a unas leguas y tenían que recorrer los malos caminos en sus voluminosos carruajes; y entonces se hablaba alguna que otra vez de que iríamos a París cuando los asuntos públicos se calmaran un poco. Aquellos pequeños acontecimientos y planes fueron las únicas variaciones en mi vida durante los primeros doce meses, si excluyo los cambios de humor de monsieur de la Tourelle, su cólera irracional y su apasionado cariño.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker