Cuentos goticos
Cuentos goticos No lejos de la casa había algunas casitas que parecían de la misma época que la torre; tal vez las construyeran los sirvientes de la familia que buscaron protección (para ellos, sus familias y sus pequeños rebaños) cerca del señor feudal. Algunas eran auténticas ruinas. Las habían construido de una forma extraña, con gruesos varales clavados en el suelo a la distancia necesaria y atados de dos en dos por el extremo superior, como las tiendas de los gitanos, pero más grandes. Los espacios intermedios se rellenaban con barro, piedras, mimbres, desechos, argamasa, cualquier cosa que protegiese de las inclemencias del tiempo. Hacían los fuegos en el centro de los toscos edificios, que contaban con un agujero en el techo como única chimenea. Ninguna cabaña irlandesa o de las tierras altas escocesas habría podido ser más rudimentaria.