Hijas y esposas
Hijas y esposas —Molly es ahora muy popular; casi no sé qué hacer para retenerla en casa —dijo la señora Gibson—. No sabe cuánto la echo de menos; pero, como le dije al señor Gibson, que los jóvenes cambien de ambiente y vean un poco de mundo mientras son jóvenes. Le ha ido muy bien pasar unos dÃas en las Towers, donde ha podido frecuentar la compañÃa de personas tan inteligentes y distinguidas. Incluso he observado que su conversación ha mejorado: ahora habla de cosas más elevadas. Y pronto va a ir a pasar unos dÃas a Hamley Hall. Y le aseguro que estoy muy orgullosa de ella al ver cómo todo el mundo busca su compañÃa. ¡Y mi otra hija, mi Cynthia, me escribe preciosas cartas desde ParÃs!